Influencias y precursores: Masotta con Sartre

Por Sebastián Ferrante

 

En otro capítulo del apartado “herencia Masotta”, Enrique Acuña delineó nuevas vías para aproximarnos a la real dimensión de esta expresión. En el marco de su Seminario Clínico “Psicoanálisis, sinthoma de la cultura”, y contando con Verónica Ortiz como docente invitada, en esta oportunidad su intervención apuntó a desmembrar lo que al concepto de “herencia” concierne, tal como podemos entenderlo en psicoanálisis; ni transmisión ni transferencia de bienes, sino algo más emparentado con la apropiación, como cada autor “crea, inventa y diseña la genealogía de sus  precursores” según la propia “angustia de las influencias”  y los fantasmas de originalidad.

Su intervención fue tejiendo un interrogante que podría expresarse en estos términos: ¿puede pensarse la historia del psicoanálisis, por fuera de la influencia y los precursores? Así, la primera referencia a la que Acuña echó mano es Kafka y sus precursores de Borges. En ese escrito, luego de “reconocer” la idiosincrasia del escritor checo en autores literarios de diferentes épocas, Borges afirma y rescata lo imprescindible de la idea del precursor, contenida ya en el oficio de escritor, despojándola de su connotación polémica o de rivalidad. Sortea así el problema de la originalidad. Afirma: “Si no me equivoco, las heterogéneas piezas que he enumerado se parecen a Kafka; si no me equivoco, no todas se parecen entre sí. Este último hecho es el más significativo. En cada uno de esos textos está la idiosincrasia de Kafka, en grado mayor o menor, pero si Kafka no hubiera escrito, no la percibiríamos; vale decir, no existiría”. Acuña vincula esta tensión entre lo nuevo y lo preexistente con la parodia, en tanto en ella está comprendida, aunque dicho de lado, la idea de precursor.

Otra referencia se vinculó con Harold Bloom y la vinculación entre la angustia de las influencias y el reconocimiento de antecesores. Este autor también considera la inseparabilidad de la historia (en este caso de la poesía) de la vertiente de las influencias poéticas. En La angustia de las influencias afirma: “Pero no se consigue nada sin pagar un precio, y la apropiación implica las inmensas angustias de sentirse deudor, ya que ¿existe algún poeta fuerte que desee darse cuenta de que no ha logrado crearse?”. La cuestión pasa por el hecho de que una apropiación no es un acto voluntario. Así como Borges encontró precursores en Kafka, que se pensaba original, se trata de que hay algo no sabido en la apropiación, y eso puede provocar angustia.

Con estas premisas, y para dar cuenta de la historia como política de recepción, acudió al libro de Germán García Oscar Masotta. Los ecos de un nombre para destacar la importancia de los nombres propios y la dinámica de las operaciones políticas que subyacen. ¿Puede prescindir el discurso analítico de cuerpos que lo soporten? ¿Puede escribirse la historia desechando las parodias, las traducciones, las operaciones de apropiación, las influencias y los precursores? Creemos que no.

Por otra parte, se analiza cómo pueden los recursos de una lengua obstaculizar o favorecer la recepción y territorialidad  o la extra-territorialidad del psicoanálisis. En términos de apropiación, Acuña distingue dos factores: los límites propios de las homofonías de una lengua, pero también las políticas de los países (por caso, una economía neoliberal puede ser más conveniente a la creencias en las psicologías del yo). Sostiene, a propósito de un momento clave del psicoanálisis en España -en función del rol fundante de Oscar Masotta como traductor de Lacan al castellano- que para ser receptivo, el psicoanálisis necesita de una condición previa y necesaria de traducción e interpretación, que se juega en el deseo de un sujeto soportado por su nombre.

 

Por su parte, Verónica Ortiz nos transportó a un periodo –concretamente la década de 1950- de Oscar Masotta, en el cual sus intereses rondaban por la crítica literaria, la filosofía existencialista y la afición política al marxismo. Para ello, comentó críticamente el libro de Hernán Scholten Oscar Masotta y la fenomenología, en el cual el autor intenta aclarar la relación de Masotta con el pensamiento sartreano.

¿Qué influencias tuvo el pensador francés sobre Masotta? Para Scholten, explica Ortiz, el mayor impacto se constata en Conciencia y estructura, donde influido por el psicoanálisis existencial (una especie de psicobiografías de autores, por ejemplo, Baudelaire, Rimbaud) va a “parodiar” al Saint Genet de Sartre, que devendrá su “Roberto Arlt, yo mismo”. Al tratarse de influencias y precursores, Ortiz rescata una frase de Masotta: “Cualquiera que hubiera leído el Saint Genet de Sartre podría haber escrito mi libro sobre Arlt. Sin embargo, no todo estaba ahí. Lo que no estaba ahí lo puse yo”. Al igual que Borges, reconocimiento de influencia, pero se mantiene la originalidad en un mismo acto

Sin embargo, la lectura crítica que realizó Ortiz se basó en explicitar la posición desde la cual escribe el autor: se trata de una tesis doctoral de un psicólogo, validada en el ámbito universitario. Más determinante es su posición como historiador, en tanto intenta construir una historia sustentada en documentos y archivos, es decir, pretendidamente objetiva. Scholten, explica Ortiz, va a descartar cualquier versión de la historia de Masotta que esté “contaminada” de intereses libidinales. Esto ya plantea una diferencia en nuestro modo de entender la historia y las biografías, ya que creemos que el historiador es parte integrante en el relato.

En función de ello, y a propósito de un debate actual sobre la aparición de biografías de Lacan, Acuña plantea un interrogante. ¿Puede la causa del deseo aprehenderse en una biografía, o una autobiografía? Pregunta que apunta a ser develada en los próximos encuentros a partir de la lectura comparada de los textos de  E. Roudinesco y la “vida de Lacan” tal como lo plantea Jacques-Alain Miller.-

 

Bibliografía

  • García, Germán. Oscar Masotta. Los ecos de un nombre. Editorial Atuel, 1990.
  • Borges, Jorge Luis. “Kafka y sus precursores”. En: Otras inquisiciones. 1952
  • Bloom, Harold. La angustia de las influencias. Monte Avila Editores, 1973; 2º edición, 1991.
  • Scholten, Hernán. Oscar Masotta y la fenomenología. Un problema en la historia del psicoanálisis. Eol, 2001
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s